LA
HISTORIA DEL TAROT
Por Ruby Diaz
Su origen en el tiempo (2a parte)
El
origen del tarot es oscuro. Tal vez, se remonte, como otras cartas de juego, a los tiempos
de los antiguos egipcios, desde el momento que los estudiosos han reconocido los arcanos
mayores en los jeroglíficos. Por el contrario, otros estudiosos han hablado acerca de
notables semejanzas de las cartas de juego con los primeros juegos e ídolos orientales.
Por otra parte, no se puede excluir la edad media como la cuna del tarot. No sabemos ni
siquiera si los arcanos mayores, con sus dibujos simbólicos y los arcanos menores, con
sus bien conocidos cuatro palos, fueron creados por separado y reunidos más tarde en una
sola baraja, por cualquier mente genial, o si, por el contrario, nacieron directamente
como mazo o baraja de setenta y ocho cartas.
Tratare de dar la explicación más plausible sobre el
origen de las cartas normales del juego y del tarot en particular, siguiendo el orden
cronológico y detalles de las primeras barajas, semejantes a las del tarot, que fueron
populares en Italia durante el siglo XV siguiéndolas en su evolución hasta la definitiva
baraja del tarot del siglo XVIII.
El Libro egipcio de Thoth
En el volumen I de la obra Le Monde primitif, de
1781, Court de Gebelin ofrece una convincente argumentación a favor del origen egipcio de
las cartas del tarot. Sostiene que los veintidós arcanos mayores son un antiguo libro
egipcio, El Libro de Thoth, salvado del incendio que destruyó los templos. Thoth
era el Mercurio egipcio, considerado como uno de los primeros reyes, y el mítico inventor
de la palabra y de los jeroglíficos, letras insertadas en una cadena de acontecimientos
místicos. Muchos estudiosos de las ciencias ocultas reconocen en las cartas del tarot las
páginas de los libros jeroglíficos, que encierran, en una serie de símbolos y figuras
emblemáticas, los principios de la filosofía mística de los egipcios: Gebelin estaba
convencido de que los símbolos esotéricos del tarot se difundieron por toda Europa a
partir de las tribus nómadas de los cíngaros o gitanos.
Ajedrez
El Chaturange o juego de los Cuatro Reyes, es muy
semejante a las cartas de juego de cuatro palos. Este juego oriental, que se remonta a los
siglos V-VI, precursor del moderno juego del ajedrez, tenía en su origen el Rey, el
General (la actual Reina) y el Caballo, además de los Peones o soldados rasos. Al
principio no existía la Reina, ya que la presencia de una figura femenina en un juego que
reflejaba la estrategia bélica contrastaba con la idea original del decoro. Es probable
que, en cierto momento, algunos jugadores indios se quedaran sin alguna pieza del Chaturange,
recortaran las figuras que faltaban valiéndose de una corteza de árbol o de un papel
dando así origen a un nuevo juego.
China - Ajedrez - Dominó - Dados
Un tipo de cartas chinas tiene el mismo nombre que el
ajedrez chino, Keu-ma-pou, o Carros Caballos - Fusiles, por lo cual podemos
pensar que los juegos de cartas derivan del ajedrez chino.
Se cree que el dominó chino, punteado como los dados
de los cuales parece derivar- se usó al principio en las prácticas adivinatorias.
Está compuesto por veintiuna piezas, que representan las combinaciones de los dos dados.
Algunos expertos consideran que las cartas de juego derivan, en último término, de los
dados, a través del juego chino del dominó de madera.
Flecha adivinatoria coreana
Las barajas coreanas de ochenta cartas, llamadas Htou-Tjyen,
sugieren la idea que los juegos de cartas coreanas derivan de las flechas adivinatorias.
Estas cartas suelen ser fajas de papel oleado, de 20 cm de longitud y 0,5 cm de anchura.
El reverso está uniformemente decorado con una flecha emplumada. Las barajas incluyen
ocho palos. Las cartas presentan frontalmente haces de flechas estilizadas que conservan,
respecto a los distintos palos, el significado simbólico del carcaj. Por eso se ha
pensado que estas cartas traen su origen de las flechas adivinatorias.
Los cíngaros o gitanos
Muchos asocian las cartas adivinadoras a los cíngaros,
originarios del Indostán y expulsados de Italia, a comienzos del siglo XV, por Timur
Lenk, el conquistador musulmán de la mayor parte del Asia Central y de la Europa
Oriental. Los cíngaros son universalmente reconocidos como los cartomantes por
antonomasia, pues se cree que llevan en la sangre las virtudes adivinatorias.
Tribus de cíngaros empezaron a desplazarse hacia Occidente
alrededor del año 1400, atravesando el Indo, Afganistan y los desiertos de Persia y
moviéndose a lo largo del Golfo Pérsico, hasta la desembocadura del Eufrates.
Adentrándose en los grandes desiertos de Arabia encontraron distintos caminos hacia
Europa. Pequeñas tribus nómadas se habían detenido en Creta, Corfú y los Balcanes,
antes del 1350. En 1417, una tribu de cíngaros llegó cerca de Hamburgo, en Alemania.
Otras fuentes hablan de cíngaros en Roma en 1422 y en Barcelona y París, en 1427.
Sea como fuere, existen buenas pruebas para creer que los
cíngaros llegaron a Europa sólo algún tiempo después de la aparición de las cartas de
juego.
Johannes, un monje alemán
En una carta enviada por este monje a Brefeld, en Suiza,
afirma que "un juego llamado el juego de las cartas (Ludus cartarum) ha
llegado a nosotros este año de 1377"; pero añade que "ignora cuando fue
inventado, donde ni por quien".
En su tratado que se conserva en la colección del
Museo Británico de Londres-, Johannes compara el juego de las cartas con el del ajedrez
"ya que en ambos hay reyes, reinas, nobles y plebeyos".
Naipes
Uno de los principales argumentos en apoyo del origen
sarraceno de las cartas es el nombre que los españoles emplean para indicar las cartas de
juego: naipes, que podría derivar de la palabra napa, usada en Vizcaya y
que significa llano, uniforme.
Algunos estudiosos opinan que naipes es una voz de
procedencia árabe. La palabra hebrea naibes tiene semejanza con el viejo nombre
italiano de las cartas, naibi, y en ambas lenguas significa la magia, la
clarividencia y la predicción.
Según otra teoría la palabra naipes derivaría de
las iniciales del inventor de las cartas: N.P., un tal Nicolao Pepin. Sin embargo, se
carece de pruebas al respecto.
(Continúa) ¡ADVERTENCIA!
Los expertos recomiendan que la tirada de las carta de
Tarot no debe ser tomada a la ligera. Cuando lo haga que sea para buscar respuestas
concretas y serias, no para probar suerte como si fuera un juego de azar.
Sitio Hispano les pide que sean cautelosos y no utilicen
nuestros servicios en forma negativa sino para enriquecerse espiritualmente y crecer por
dentro. Recuerden tambien que el Tarot y los demas metodos de prediccion que figuran en
nuestras páginas son simples guias y no dan respuestas definitivas a ninguna pregunta o
situacion en la vida de quienes las consultan.
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