- La llegada de Partholan
- La invasión de los Nemeds
- La ocupación de los Firbolg
- Los Tuatha De Danann
- La conquista de Milesios
- El Ciclo del Más Allá
La leyenda de Tuan McCarrell
McFinnen, un abate irlandés,
acosado por una tormenta debe pedir refugio en la fortaleza
e Tuan McCarrell. El monje es muy bien asistido por el
pagano y en agradecimiento por esta hospitalidad, lo invita
a visitarlo en su monasterio. Es durante esta visita cuándo
McCarrell, hermano de Partholan, relata su historia a través
de sucesivas reencarnaciones y, con ella, la historia de
Irlanda.
McCarrell cuenta que después de
la gran peste, que asoló a su pueblo en la noche de Beltayne,
sólo Partholan sobrevivió y pasó muchos años enterrando a su
gente. Luego vagó por las llanuras hasta que la edad lo
debilitó.
Poco tiempo después de aquella noche, Nemed,
primo de McCarrell, llegó a Irlanda acompañado de cuatro
hombres y cuatro mujeres, los únicos sobrevivientes del
naufragio de 32 naves. Para esa época el narrador ya era
anciano y débil, pero milagrosamente una mañana despertó
convertido en un ciervo y así permaneció durante todo el
reinado de Nemed. La gente de Nemed se estableció y pronto
aumentaron su número hasta 8.060 entre hombre y mujeres.
Pero todos ellos murieron misteriosamente.
McCarrell, nuevamente envejecido,
sufrió otro cambio esta vez en forma de un jabalí. Y así
continuó su vida, reencarnando en nuevas formas cada vez que
la vejes lo acosaba y siendo testigo de la historia de
Irlanda.
Luego de la desaparición de Nemed, Semion,
hijo de Stariat, se estableció con su gente en la isla,
procedentes de la “tierra de más allá de la tierra” (se
supone que este grupo, los Firbolg, llegaron desde Bélgica y
sus alrededores, cruzando Inglaterra para finalmente
alcanzar Irlanda).
Convertido en un águila marina,
McCarrell presenció el arribo de los Tuatha De Danann. Esta
raza se retiró al País del Más Allá, al ser conquistados,
casi sin lucha por los Hijos de Miled, quienes ocuparon el
País de los Hombres.
McCarrell vuelve a cambiar de
forma, transformándose en un salmón, que, capturado en una
red, es llevado ante la esposa de Carrell, jefe del país. La
mujer devora al pez ella sola y el relator pasa a su vientre,
desde el cual nace siendo el hombre que McFinnen conoce.
Posteriormente esta leyenda se
fue ampliando gracias a nuevos aportes, que se explayaban
sobre cada una de las Invasiones que había sufrido Irlanda.
La Reina-Maga y los Fomoré
A pesar de que no se los nombra
en la leyenda de Tuan McCarrell, fuentes tradicionales
cuentan que, luego del Gran Diluvio Universal, Irlanda
estaba habitada por dos razas: los Fomoré, gigantes cíclopes
que habitaban en las islas que rodeaban Irlanda y las tribus
de la Reina-Maga Cessair.
Por razones no muy claras,
Cessair y toda su gente pereció (probablemente a manos de
los Fomoré) alrededor del sigloXXVI a.C. e Irlanda
permaneció deshabitada por largo tiempo.
Con respecto a los Fomoré se los
describe de diversas formas: algunos tienen un solo ojo, un
solo pie y una sola mano, mientras que otros tienen cabezas
de animales, generalmente de cabra.
La llegada de Partholan
Luego de muchos años de soledad,
el príncipe Oartholan y su contingente de 80 parejas,
arribaron a Irlanda desde el oeste. Se dice que venían de
una tierra más allá del Océano Atlántico, llamada “País de
las Hadas” o “Tierra de la Vida”.
Los recién llegados debieron
luchar contra lo Fomoré por el dominio de la isla. Pensaban
que estos gigantes eran representantes del Averno.
Finalmente lograron expulsarlos hacia los mares del Norte,
desde donde siguieron mandando eventuales ataques, cada vez
menos frecuentes.
Durante 300 años la gente de
Partholan se expandió por Irlanda, llegando a ser 5.000
hombre y mujeres. Se dice que la tierra fue engrandecida por
Partholan, ya que desde su llegada cuattro llanuras y siete
lagos nuevos aparecieron en Irlanda (posiblemente, ya
existían y fueron descubiertos recién con la llegada de este
pueblo).
El fin de la ocupación de
Partholan llegó cuando una noche de Beltayne (1 de mayo),
mientras festejaban el tricentenario de su llegada a la isla,
fueron atacados por una epidemia (posiblemente peste
bubónica) que los exterminó totalmente.
La invasión de los Nemeds
Al igual que la tribu de
Partholan, los Nemeds llegaron desde las arcanas regiones de
los muertos (la mayoría de las opiniones apuntan a que este
lugar era Escitia, al NO de Europa). Nemed se enfrentó a los
Fomoré en cuatro oportunidades, pero luego murió
repentinamente, lo que permitió a los Fomoré establecer una
hegemonía sobre todo el territorio irlandés.
Durante esta etapa los Fomoré
tuvieron dos reyes simultáneos: Morc y Connan, cuya
fortaleza se encontraba fuera de Irlanda, en la isla de
Tory. Mantenían un gobierno tiránico sobre los Nemeds,
quienes finalmente se rebelaron contra ellos. Liderados por
tres jefes desembarcaron en la isla de Tory y tomaron la
torre. El mimo conan cayó bajo la espada de Fergus, capitán
nemed. Sin embargo, Morc entró en batalla con sus ejércitos
y mató a todos los Nemeds con excepción de 30 que lograron
abandonar Irlanda.
Existen dos versiones acerca del
destino de los sobrevivientes. Una de ellas asegura que
todos perecieron en el Mar de Irlanda, mientras que la otra
afirma que se separaron en tres grupos: uno de ellos,
liderados por el jefe Britan, se estableció en Gran Bretaña;
los demás regresaron a Irlanda en dos oleadas, primero bajo
el nombre de Firbolg y años más tarde como “los hijos de la
diosa Dana” o Tuatha De Danann.
La ocupación de los Firbolg
Poco a trascendido sobre la tercera invasión a Irlanda,
llevada a cabo por los Firbolg. Existen discrepancias a la
hora de determinar el origen de este grupo. Algunos
sostienen que provenían de Bélgica y los Países Bajos, y que
su nombre los denominaba como “hombre belgas” aunque en
realidad estaban compuestos por un grupo mayoritario belga,
un grupo británico (fir dommann) y algunos galos.
La segunda versión indica que Firbolg significa “hombres
de las bolsas”, nombre atribuido a los esclavos griegos que
acarreaban tierras fértil hacia los valles de las colinas.
Finalmente, cansados de la opresión, estos hombres
construyeron sus propias embarcaciones con las bolsas de
cuero que usaban en el transporte de la tierra y navegaron
hacia Irlanda.
Finalmente, una tercera versión dice que los Firbolg
pertenecían a un grupo de Nemeds sobrevivientes, que, luego
de reponerse de sus pérdidas en Gran Bretaña, se unieron a
otros grupos locales para reocupar Irlanda.
Este pueblo fue el primero en instaurar la figura del rey,
dividiendo el territorio irlandés en cinco reinos: Ulster,
Leinster, Munster, Connacht y Meta.
Los Tuatha De Danann
También hay varias versiones acerca del
origen de la tribu de la Diosa Dana. La primera señala que
un grupo sobreviviente de Nemeds, se estableció en las
“islas del Oeste” estudiando magia, música y todas las
bellas artes. Ellos eran físicamente hermosos y muy hábiles
en todas las artes, moviéndose en un contexto de poderes
mágicos y maravillosos. También eran magníficos guerreros,
cuyas armas mágicas los hacían invencibles en batalla. Estas
armas mágicas eran cuatro talismanes traídos por los Tuatha
De Danann desde sus ciudades:
- Lia Fail o la Piedra del Destino de Falias
- El Caldero de la Vida de Murias
- La Lanza Infalible de Finlas
- La Espada Invencible de Gorias
Una segunda interpretación afirma que fueron depositados
por una nube mágica en una región al norte de Connacht.
Cuando la niebla se disipó, los Firbolg se encontraron con
un campamento fortificado. Por ende, los Tuatha De Danann
tendrían una procedencia divina, lo cual es corroborado por
el hecho de que los personajes de la tribu de Dana coinciden
con los principales dioses de los celtas insulares.
Los recién llegados le ofrecieron a los residentes
dividir Irlanda en dos partes iguales, pero ante la negativa
de los Firbolg, la guerra era inevitable. La primera batalla
se libró en la llanura de Mag Tuiredh (llanura de los
menhires).
El ejército de los Firbolg era conducido por su rey,
McErc, mientras que al frente de los Dananns estaba Nuada,
el que luego sería conocido como “Mano de Plata”. Nuada
debió ser retirado de combate al perder su mano, pero esto
impidió que su gente, con ayuda de los talismanes que
poseían, salieran victoriosos. El rey Firbolg resultó muerto
en combate y su pueblo quedó recluido a la provincia de
Connacht mientras que los Dananns se repartían el resto de
Irlanda.
Nuada debía haberse convertido en rey de Irlanda, pero la
ley establecida que ningún hombre disminuido físicamente
podría ocupar el trono. En consecuencia el trono fue
concedido a Bres (el hermoso) hijo adoptivo de Nuada e hijo
natural de Eriu (una mujer Tuatha) y Elatha (ex -rey Fomoré).
No son claras las razones por la cuales Bres permitió que
se renovara la hegemonía Fomoré sobre Irlanda, agobiando a
los Dananns con impuestos y tributos. El rey, entonces debió
devolver el trono a Nuada, quien, gracias a Diancetch, el
médico, había podido superar su invalidez usando una mano de
plata.
Para liberar a los Tuatha de Danann de yugo de los Fomoré,
aparece Lugh, maestro de todas las artes, la magia y la
guerra. Las leyendas cuentan que Balor, rey de los Fomoré,
estaba destinado a morir a manos de su nieto. Por esto
encerró a su hija Eithlynn en una torre en la isla de Tory.
La niña creció y se convirtió en una joven de magnífica
belleza.
Frente a la isla de Tory, en el Ulster, Cyann era el
poseedor de una vaca cuya leche era tan abundante que podía
alimentar a todo un pueblo. Balor codiciaba este animal y,
disfrazándose de niño, engañó a Cyann y le robó la vaca,
llevándola a su fortaleza en la isla.
Para vengarse del rey Fomoré, Cyann consultó a Birõg, una
hechicera (bandruid). La maga lo vistió como una mujer y
ambas pidieron asilo en la fortaleza de Balor. Fue así que,
mientras las doncellas de Eithlynn caían bajo un sueño
mágico, la doncella le concedió su amor a Cyann, fruto del
cual nacieron tres hermanos gemelos. Temiendo por su vida,
Balor mandó a ahogar a los niños, pero uno de ellos cayó al
suelo cuando eran transportados hacia el río e
inmediatamente fue rescatado por Birõg y llevado a casa de
su padre. Gobyann, el herrero, hermano de Cyann, se encargó
de criar al niño y lo instruyó en todos los secretos del
oficio. También sus tíos participaron en esta educación,
transformando al niño en el maestro de todas las artes.
Cuando Lugh creció fue a solicitar un puesto en la corte
de Nuada. Sorprendió a todos con sus múltiples habilidades y
logró forjarse un puesto importante en la corte del rey.
Durante todo este tiempo, Balor permanece en su fortaleza
submarina, conspirando contra Nuada con los Fomoré para
echar de Irlanda a los Tuatha De Danann.
Siete años duraron los preparativos para la guerra,
mientras Lugh reunía ciertos objetos mágicos que Birõg le
había predicho que necesitaría para vencer a los Fomoré:
- tres manzanas del Jardín del Sol, custodiadas
por demonios
- una piel de cerdo mágica, que curaba cualquier
herida
- una lanza infalible, en manos del rey de Persia
- siete cerdos pertenecientes al rey Asal,
monarca de la región de los Pilares de Oro, que podían ser
comidos cada noche para volver a encontrarlos vivos a la
mañana siguiente
- un asador mágico custodiado por ninfas
marinasen la isla sumergida de Finchory, en el cual se
podían asar reses inexistentes sin necesidad de fuego.
Estos elementos le fueron suministrados a Lugh por los
hijos de Turen, que al haber matado al padre de Lugh, debían
cumplir con la pena que el les impusiese. El castigo fue
reunir dichos elementos y durante esta empresa, los hijos de
Turen pierden la vida.
Mientras tanto, los Tuatha De Danann reúnen otras armas
mágicas, provistas por Goibnyu y Diancetch, quien hace
surgir una fuente de agua mágica que cura las heridas y
revive a los guerreros muertos. Pero los espías Fomoré la
inutilizan llenándola de piedras malditas.
Finalmente llega el momento de la segunda batalla de Mag
Tuiredh. Durante la misma, Goban, el herrero, Credné , el
orfebre y Luchtah, el carpintero, reparan las armas de los
Dananns, mientras que Diancetch cura a los soldados heridos.
Balor, poseedor de un ojo demoníaco, termina con la vida de
varios Dananns (entre ellos Nuada) hasta que Lugh se lo
arranca con su honda, matando al rey Fomoré. Vencidos y
desmoralizados, los demonios huyen y son rechazados a mar.
Luego de esta batalla, los Fomoré son erradicados
definitivamente de Irlanda y Lugh es coronado rey,
consolidando la primacía de las fuerzas del bien y la luz.
La Conquista de los Milesios
Ith, abuelo de Miled , oteaba el horizonte desde la torre
que su padre había construido en el Golfo de Vizcaya (España)
cuando descubrió la costa sur de Irlanda. Se embarcó
entonces con 90 guerreros, con el objetivo de explorar esa
nueva tierra.
Cuando Ith llega a la isla encuentran que los tres hijos
de Neit, el [ultimo rey de los Tuatha de Danann se
disputaban el trono de Irlanda. Ellos eran McCuill, McCecht
y McGrené, casados respectivamente con Banba, Folha y Eriu (cada
una de las cuales había pedido al druida Amergyn que le
diera su nombre a la isla, honor que finalmente le fue
concedido a la última de ellas, ya que Erinn es el antiguo
nombre de Irlanda).
Asumiendo la imparcialidad de Ith, los tres hermanos lo
eligieron para mediar en la disputa, pero al descubrir que
el recién llegado tenía cierto interés en esas tierras
también, lo asesinaron y enviaron su cuerpo a España. Su
nieto, Miled, decide cobrar venganza. Durante la batalla,
los tres reyes y sus reinas, junto con la mayoría de sus
guerreros, son asesinados y los hijos de Miled ocupan la
isla.
Sin embargo los Tuatha de Danann no se rinden y se
retiran a un mundo intangible e invisible al que los humanos
no tienen acceso, a menos que los Dananns así lo decidan.
Irlanda queda separada en dos niveles: el espiritual
dominado por los Dananns y el terrenal, por los Miled y sus
descendientes. Las fortalezas del clan de la diosa Dana
están señaladas en nuestro mundo por sidhs, barrows, cairns
y otros antiguos monumentos derruidos. Allí viven ellos y
regresan ocasionalmente a nuestro mundo para participar en
las guerras o amoríos de los mortales.
El Ciclo del Más Allá
Algunos de los Tuatha de Danann se refugiaron
en Tir tairn'giri (Tierra de Promisión) o Tir na n' Ög
(Tierra de la Eterna Juventud), donde el tiempo no existe,
las plantas florecen y fructifican todo el año y el mead
mana de las grietas. Sus entretenimientos favoritos son los
banquetes y las fiestas.
El resto de los Tuatha habita en magníficos
palacios subterráneos y submarinos, que solo pueden ser
percibidos por los humanos como ruinas. A este grupo se les
dio el nombre de Aedh Sidhe o habitantes de los Sidh y han
intervenido en los asuntos de los humanos en varias
ocasiones.
El Ciclo del Ulster o de Conahar
McNessa
Aunque no se tiene un registro exacto de las fechas se
saben que estos acontecimientos ocurrieron durante el
reinado de Conahar McNessa, por lo que debe ubicarse antes
del año 33 d.C. Durante este periodo se destacan las hazañas
de CuChulainn.
La hija de Cathbad, Dectera, desapareció del
castillo de su padre junto con otras 50 jóvenes vírgenes. No
se tuvo noticias de ellas hasta que una bandada de pájaros
destruyo los sembrados y al perseguirlos se refugiaron en
una mansión señorial cerca del río Boyne. Esta mansión era
habitada por un hombre de espléndida figura, su bellísima
esposa y 50 jóvenes damas entre las que reconocieron a
Dectera. Posiblemente el señor de la mansión no sea otro que
Lugh.
Al día siguiente el rey visito el lugar y
solo encontró una choza en la que había sido abandonado un
niño recién nacido: era el regalo de Dectera para el Ulster.
El niño fue bautizado como Setanta y criado por la hermana
de Dectera.
A los seis años de edad Setanta se incorpora
a las tropas de Conahar para su instrucción y a los siete
mata con un palo al feroz sabueso de Culann, jefe de los
guerreros del Ulster. Así adquiere el apodo de CuChulainn,
ya que luego del incidente toma el lugar del animal hasta
que Culann consiga uno nuevo.
A medida que se desarrolla, a pesar de su
estatura mediana, da signos de una fuerza y agilidad
prodigiosas. Se dice que cuando se enfrenta al enemigo su
apariencia se transforma, su estatura aumenta, su cuerpo
gira y tiembla dentro de su propia piel de modo que su cara
se vuelve hacia su espalda y sus ojos pueden ver todo lo que
lo rodea. Una gota de sangre brilla en el extremo de cada
uno de sus cabellos y cuando lo embarga el frenesi del
combate ataca a quienquiera que se le acerque.
Al comenzar su adolescencia fue a
perfeccionarse con la diosa - maga Scatagh, en la isla de
Skye, llamada Tierra de las Sombras. Durante un año y un día,
CuChulainn aprendió numerosos hechizos y conjuros y fue
provisto de armas invencibles. También derroto a Aiffá,
enemiga de Scatagh, quien al ser vencida pacto la paz con la
Diosa y se convirtió en amante del héroe. Ambos tuvieron un
hijo llamado Comla.
A su regreso al Ulster rescata a la bella
Amer de las garras de su padre el cruel hechicero Forgall
Manach, para lo cual mata al mago y a toda su guardia.
Tain bó Cuailngé
Las hazañas mas conocidas de CuChulainn
tienen que ver con la cacería del toro de Cooley, una
sangrienta saga guerrera desencadenada contra el Ulster por
los otros cuatro reinos de Irlanda, por instigación de la
reina de Connaught, Maedbh. Esta reina quiere apoderarse de
un animal mágico propiedad de los ulates el toro pardo de
Cooley.
La reina desea poseer este animal para que compita contra
el gigantesco toro blanco que posee su marido. Maedbh logra
formar una coalición con los restantes reyes de Irlanda y
conociendo la debilidad de los guerreros del Ulster intenta
desencadenar la guerra en el momento en que ellos se hallan
en inferioridad de condiciones. Debido a una maldición
arrojada por el hada Macha los guerreros del Ulster
sufrirían dolores de parto cada vez que quisieran entrar en
batalla. Sólo se vera libre de esta maldición CuChulainn.
Las huestes se pusieron en marcha con Fergus McRoig a la
cabeza. CuChulainn los descubre y alerta al pueblo del
Ulster. El héroe prepara entonces varios geis (un hechizo
que involucra una prohibición u obligación) que impide que
el ejercito de Maedbh avance. Esto les permitió observarlos
y atacarlos durante la noche.
Impedidos de avanzar los ejércitos de Maedbh devastaron
varias comarcas a su paso, mientras que CuChulainn los
hostigaba continuamente matándolos de a dos o tres.
Finalmente CuChulainn sucumbe ante el frenesí y diezma a las
tropas de Maedbh.
Viendo la situación de sus tropas Maedbh le propone a
CuChulainn un acuerdo: el héroe lucharía cada día con un
campeón diferente y el ejercito podría avanzar mientras dure
el combate. La estratagema de la reina dio resultado y en el
transcurso de uno de los duelos efectuó un ataque relámpago
sobre el Ulster apoderándose del toro.
La guerra debería haber terminado entonces pero Maedbh
continuo mandando guerreros contra CuChulainn, hasta que fue
el turno de Ferdia McDaman, amigo y discípulo del héroe.
Luego de saludarse afectuosamente, ambos guerreros acuerda
la forma en la que se desarrollará el combate. Lucharon
hasta el anochecer sin obtener ventaja alguna el uno sobre
el otro y entonces pospusieron los combates hasta el día
siguiente. Seis días duraron estas contiendas al cabo de los
cuales, CuChulainn vence a su amigo dominado por el frenesí.
El he´roe del Ulster tomó entonces a su amigo entre sus
brazos y fue enterrado en tierras del Ulster y no de sus
enemigos. Luego se retiró a una fortaleza de los Tuatha de
Danann curaron sus heridas y permaneció allí sumido en un
estado de tristeza y estupor infinitos.
La guerra finalizó en la batalla de la llanura de Garach.
Fergus, dominado por la furia descarga golpes de espada
sobre los montes Maëla y estos golpes sacan a CuChulainn de
su letargo. Cuando el héroe vuelve junto a su ejército,
Fergus abandona el campo de batalla, ya que no desea
combatir con su amigo, dejando a Maedbh sola con su ejército.
La reina es vencida y obligada a volver a sus tierras para
devolver el toro. A su regreso, encuentran que el toro pardo
ha matado al toro blanco y luego, enfurecido, corre
desenfrenadamente hasta caer muerto.
Pero más allá de todo tratado de paz, Maedbh había jurado
matar a CuChulainn y para ello se alió con los hijos de
Calatin, hechicero que había sido asesinado por el héroe.
Esperaron a que los hombres del Ulster se encontraran bajo
la maldición de Macha y le tendieron una emboscada mágica,
haciéndole creer que miles de hombres armados marchaban
contra Murthemney. Durante muchos días CuChulainn se
enfrenta a estos fantasmas hasta caer rendido por el
cansancio. Los hombres del Ulster, finalmente lo convencen
de que se retire a un valle solitario donde será atendido
por bellas doncellas.
Acosado por los gritos y lamentos del campo de batalla,
CuChulainn pronto abandona su retiro. En el camino es
sometido a dos geasa:: la primera le impedía comer carne de
perro y la segunda hacía que, si incumplía la primera,
perdiera todos sus poderes al entrar en batalla. Al
acercarse al lugar, se encontró con un grupo de aldeanas (la
hechiceras de Maedbh) que lo invitaron a compartir sus
alimentos que era la carne de perro que lo privaría de sus
poderes en combate.
Durante muchos días combatió CuChulainn contra sus
fantasmales enemigos, debilitado por el hechizo, hasta que
una lanza disparada por su propio brazo, se desvió
mágicamente y se clavó en su pecho. Mortalmente herido se
dirigió al lago, donde se lavó y luego regresó a morir al
campo de batalla. Ninguno de sus enemigos se atrevió a
acercarse ante su imponente presencia. La diosa de la Muerte,
la Morrigan, se hizo presente en aquel momento en forma de
un cuervo. La diosa había ofrecido su amor al héroe, pero al
verse rechazada se viuelve en su contra y anima a sus
enemigos a acabar con su vida. Lugaid, cortó la cabeza y
una mano de CuChulainn y las llevó a Tara, donde las enterró
bajo un monte. Posteriormente, el cuerpo y la cabeza del
héroe fueron recuperados por Connal, amigo de CuChulainn.
El Ciclo de Ossián, de Finn McCumhall o Fenniano
Los relatos del ciclo Fenniano se centran
alrededor del héroe máximo de Leinster, Finn McCumhall y su
hijo Ossián, guerrero y bardo. Las narraciones
pertenecientes a este ciclo se desarrollan entre los años
170 y 238 d.C. La sociedad, por ese entonces era muy
diferente a la de CuChulainn, siendo más serena. Las sagas
fennianas reflejan una sociedad en busca de una organización
definitiva.
Los relatos de Ossián relatan básicamente, la historia de
los Fianna, un grupo de caballería organizado por el rey
Feradach Fechtanach para mantener el orden en la isla y
prevenir toda invasión. Su accionar abarcaba toda Irlanda,
con excepción del Ulster.
La gran mayoría de las narraciones de este ciclo hacen
referencia a Finn McCumhall, jefe de los Fianna del condado
de Leinster. Era ampliamente reconocido como matador de
monstruos, mago y poeta. Descendía de los Firbolg, siendo
biznieto de Nuada. Era tanmbién reconocido por su belleza,
lo que le valió la elección de su nombre Finn (el hermoso).
En su madurez, contrae matrimonio con la hermosa Grainné,
hija del Alto Rey de Irlanda, quien lo abandona por un joven
y seductor guerrero, Dermott O´Dyna.
La institución fenniana se encontraba socavada por
intrigas y envidias. La llegada de Finn a la jefatura, con
su arrogancia y prepotencia, no hace más que empeorar las
cosas, de manera que la población entera de Irlanda se
levanta contra ellos.
Dentro de este entorno, parte histórico y parte
mitológico, se desarrollan numerosos relatos , muchos de los
cuales tienen como protagonistas a criaturas fantásticas y a
los dioses de los Tuatha de Danann. Diferencia del ciclo
del Ulster, las narraciones fennianas abundan en sagas de
amor.
Una tarde, mientras Finn estaba de cacería, viero una
corza y comenzaron a seguirla. Finalmente, el animal cayó de
cansancio en un claro del bosque y los perros, en lugar de
acosarla, comenzaron a jugar con ella. Finn dio la orden de
que nadie la lastime y regresaron con la corza al castillo.
Por la noche, Finn despertó y encontró a su lado a la
doncella más hermosa que jamás halla visto. Era Sadv, quien
había sido convertida en una corza al rechazar al druida del
Pueblo de las Hadas. Pero un servidor del hechicero le
confesó que si entraba en la fortaleza de Allen, recuperaría
su forma original. Y así Sadv se convirtió en la esposa de
Finn, quien ya no salía de la fortaleza, hasta que una
invasión de los hombres del Norte lo obligó a marchar a la
guerra.
Al regresar, sólo 7 días después, la reina había
desaparecido. Creyendo que su marido regresaba al hogar,
salió a recibirlo y un fantasma la cubrió con un halo de
niebla, convirtiéndola de nuevo en un ciervo. Los perros,
esta vez no la dejaron regresar al portal.
Finn siguió conduciendo a los Fianna, pero no dejó de
buscar a su amada ni un momento. Al cabo de 7 años, rescató
a un niño del ataque de una jauría de perros. El niño contó
que había sido criado por una cierva en un hermoso valle.
Sólo recibían la visita de un viejo, que constantemente era
rechazado por su madre, hasta que un día la ató con un lazo
de niebla y se la llevó. La cierva no era otra que Sadv y el
viejo era el druida del Reino de las Hadas. Finn adoptó al
niño y lo llamó Oissin (pequeño ciervo).
Oissin creció y se convirtió en un joven hermoso. Una
tarde, junto al lago, conoció a Niamh, hija del Rey de la
Tierra de la Eterna Juventud. La joven enamorada había
buscado a Oissin y al encontrarlo le ofreció acompañarla a
su tierra. El joven montó en el caballo de la doncella y
juntos volaron sobre los campos hasta desaparecer.
Tras tres meses en la Tierra de la Eterna Juventud,
Oissin quiso visitar a su padre. Niamh le ofreció un potro
blanco, advirtiéndole que no debía desmontar, ya que si lo
hacía jamás encontraría el camino de regreso.
Una vez en Irlanda, Oissin fue en busca de la fortaleza
de su padre, pero allí donde debían alzarse los imponentes
muros sólo había malezas. Horrorizado por este hecho, siguió
cabalgando y así se encontró con un grupo de campesinos
tratando de mover una pesada piedra. Al querer ayudarlos, rompió
su montura y cayó a tierra. Inmediatamente el caballo se
desvaneció y Oissin se vio convertido en un hombre acosado
por la vejez. Asustado preguntó a los campesinos dónde podía
encontrar a su padre, a lo que respondieron que Finn
McCumhall y toda su generación habían muerto 300 años atrás.
A la muerte de Cormac McArt, Alto Rey de Irlanda, los
Fianna se había convertido en una fuerza muy poderosa en
Irlanda, sometiendo a los demás clanes y exigiendo el pago
de tributos excesivos. Cirbry, hijo de Cormac, convocó a
todos los reyes provinciales y los instó a levantarse
contra los Fianna.
La batalla decisiva tuvo lugar en la llanura de Gowray.
Se dice que la matanza fue tan grande que al finalizar, en
Irlanda sólo quedaban ancianos y niños. Al cabo de varios
días los Fianna habían sido prácticamente exterminados.
Cairby, alto Rey de Irlanda y Osgur, hijo de Oissin, se
trabaron en combate individual, hiriéndose mortalmente uno
al otro.
El Ciclo Artúrico
En cuanto al Rey Arturo, este fue un mito
fuertemente arraigado en la cultura de celta, por lo que al
llegar los cristianos no pudieron más que “acomodar” estas
creencias de manera que encajara en el sistema de creencias
que ellos trataban de imponer. Este es un caso más en el que
la frontera entre la mitología y la realidad queda
desdibujada y es muy difícil determinar si Arturo fue un
dios o un héroe.
A la llegada de los evangelizadores Arturo se convirtió
en un héroe que buscaba el Santo Grial. Posiblemente halla
sido tan sólo un héroe, pero las fuentes célticas señalan
que era un pagano en busca del caldero de Dagda, el cual
concedía riquezas y permitía revivir a los guerreros. Por
otra parte, Ginebra sería una princesa del país de las Hadas
y su infidelidad no actuó en desmedro de su marido, ya que
entre las costumbres de los pueblos celtas, el adulterio no
estaba mal visto.