LOS JEFES
SEGUN EL ZODIACO
Por Kitty y Chela BrachoCómo es y como tratar a un Jefe de Aries
Se caracteriza por llegar cuando nadie lo espera y usted
está dándose una manita de gato o platicando con una amiga por teléfono. No sabemos
cómo le hace, pero es de lo más inoportuno y pesca al vuelo cuanto sucede en la oficina
cuando él no está.
No espera que le avise a qué horas va a llegar o a dónde
anda. Es preferible que usted tenga siempre a la mano una lista bien larga de excusas y
mientras más ingeniosas o increíbles, mejor. Él las festejará y quedará agradecido.
Esas pequeñas complicidades le harán conquistar un lugar especial en su estimación.
Es cálida y amable. Antepone el "por favor",
cuando pide alguna cosa y sabe gratificar con una sonrisa o una invitación a comer, sobre
todo cuando tiene que quedarse porque haya mucho trabajo en la oficina. Pero eso sí,
cuando esté con alguna persona importante en su privado, o haciendo una llamada personal,
no lo interrumpa con tonterías ni le lleve documentos a firmar, porque se expone a un
regaño cuando queden solos y el tono en que lo hace no es muy agradable que digamos.
Aprenda a conocerlo, si llega presuroso y dando zancadas,
es que está de buen humor. Si apenas saluda y llega sin hacer ruido ... cuidado, es que
algo anda mal y tiene que mostrarse más eficiente que nunca, recuérdele sus citas y
asegúrese de que todo oque ordenó el día anterior está hecho y no queda nada
pendiente. No se convierta en el pagano de sus frustraciones o sus malos días.
Guarde su distancia y no tendrá ningún problema. Es una
persona que respeta a los que trabajan con él y si atiende a sus indicaciones y lleva el
ritmo que él necesita, sabrá compensarlo a la hora de ir a pedir un aumento de sueldo.
Cómo es y cómo tratar a un jefe de Tauro
Ese hombre tan condescendiente y atractivo que llega
tranquilo y sonriente para encerrarse a leer el periódico, sin recibir a ninguno de sus
empleados es un clásico Tauro. Es probable que llegue y diga: -Quiero verlo dentro de 15
minutos en mi oficina, por favor, no me pase ninguna llamada.
¿Sabe una cosa? A su jefe le gusta darse demasiada
importancia. No deje que él sospeche que usted lo sabe, porque tal vez no dure mucho
tiempo bajo sus órdenes o le haga la vida pesada.
Es muy trabajador y le enseñará a ser muy ordenado.
También se fija en detalles que le parecen importantes, como tener café y galletas para
ofrecer a las visitas, o si cambió el agua de las flores. Es rarísimo que él ponga
dinero de su bolsillo para esos menesteres, cargará los gastos a la caja chica o se las
ingeniará para dejar que sean los empleados los que se cooperen el día de la quincena.
Tanto para dar órdenes como regaños, utilizará un
melodioso tono de voz. Es tolerante y sabe perdonar las fallas ajenas, pero dejará bien
claro que será la última vez que lo haga. Así que tendrá que andar bien derechito. No
soporta que le lleven la contraria y parece no escuchar las sugestiones que usted hace.
Manténgalo tranquilo, no discuta y acate órdenes lo mejor
posible. Si acepta trabajar con él, tiene que estar dispuesto a quedarse a trabajar horas
extra. Le pagará lo justo... ni un centavo más, pues cumplirá con todos los reglamentos
y respetará los derechos de cada quien. Si él progresa, usted lo hará junto con él.
Cómo es y cómo tratar a un jefe de Géminis
Sólo si usted tiene la capacidad y la paciencia necesaria
para atender a varios jefes, puede trabajar con un Géminis, aunque lo conquiste desde el
primer día con su plática amistosa y su simpatía. Es un jefe exigente, inquieto,
creativo y cambiante. Un día lo saluda con afecto y al siguiente no le dirige la palabra
más que para lo estrictamente necesario. Así es él, así que tómelo o déjelo.
La mente de un Géminis es rapidísima y salta de un asunto
a otro con gran facilidad; usted tendrá que seguirlo al mismo ritmo si no quiere quedarse
con la boca abierta y preguntándose a qué se refiere. Si él no se lo pide, no se atreva
a tocar los papeles que deja desparramados en su escritorio. Él encuentra orden en el
desorden y si hace un regadero de documentos es porque así tiene una visión completa de
los elementos que forman parte de un proyecto. No quiera adelantarse a sus órdenes.
Sería trabajo perdido, porque si un día dice una cosa, al día siguiente estará
convencido de que es mejor hacer lo contrario.
Es un jefe comprensivo, alegre y generoso. Ni siquiera
tendrá que abogar por un aumento de sueldo. Si se puede, si lo merece, él gozará siendo
el primero en ofrecérselo o en darle la noticia.
Respete sus silencios, cuando él tenga ganas de hablar
irá hasta su lugar a contarle un chiste o a decirle que su peinado o su vestido son muy
bonitos.
Es como tener muchos jefes en uno solo y si sabe
sobrellevarlos encontrará que su trabajo jamás le pesará ni será aburrido.
Cómo es y cómo tratar a un jefe de Cáncer
A pesar de su aspecto bonachón y tranquilo, no crea que
puede manejarlo con facilidad y mucho menos en Luna Llena. Si está al frente de una
empresa es porque está a punto de cumplir o está cumpliendo su meta mas deseada: la de
tener dinero y seguir haciendo más.
Si pone en peligro su estabilidad o comete un error que
retrase algunos de sus proyectos, lo verá fuera de sí y el tono amable con el que
siempre lo trata se convertirá en brusquedad y grosería. Es, además, muy susceptible.
No le lleve la contraria ni haga comentarios personales cuando lo vea enojado porque
malinterpretará sus palabras.
Pero no se asuste, la mayor parte del tiempo es encantador,
comprensivo y no puede soportar que la gente que está a su lado pase por algún apuro que
él puede remediar. En ese sentido es muy generoso y siempre le estará debiendo algún
favor.
Es muy trabajador y está en todo su derecho de exigir que
los demás hagan lo mismo. Y si le da por descansar a él y que usted cargue con todo el
trabajo, también tiene el derecho a hacerlo porque le está pagando un sueldo. El jefe
Cáncer es más que nada, un creativo cuando lo vea sin hacer nada, seguramente será
porque está pensando y dando forma a sus ideas.
Mientras más lo trate, más lo admirará... y entonces le
será más fácil aguantar sus exabruptos.
Son buenos administradores y el dinero que se les confía
parece multiplicarse en forma milagrosa, por lo que trabajar bajo sus órdenes siempre es
una magnífica inversión. Si él se vuelve rico, tenga por seguro que usted saldrá
beneficiado.
Cómo es y cómo tratar a un jefe Leo
Los hijos del Sol, nacieron para brillar y convertirse en
el centro de su propio universo, por eso no es extraño verlos en el mejor puesto y al
frente de cualquier negociación, empresa artística o teatral.
Inteligente, audaz y dinámico, el Leo no puede pasar
inadvertido, aprovecha su ingenio, inteligencia y simpatía, para apoderarse de la palabra
y exponer sus puntos de vista en forma clara y concisa, la verdad es que cuando se le
escucha dan ganas de aplaudir.
Es directo y no se anda con rodeos. Sin embargo, el tono de
su voz, a pesar de ser cálido y amable, tiene algo que obliga a obedecerle de inmediato.
Jamás titubea, sabe lo que quiere y cómo lo quiere. Sólo
tiene que seguir sus indicaciones y de este modo evitará cualquier problema. Si se
equivocó en algo, no tendrá ningún reparo en reconocerlo y a usted lo apoyará y
defenderá en todo momento.
Trabajar bajo sus órdenes es un reto, pero también una
delicia ya que siempre reconoce la capacidad y el esfuerzo de los empleados a sus órdenes
y sabe recompensarlos. A él puede confiarle sus apuros en la seguridad de que le tenderá
la mano y no lo abandonará mientras no salga del atolladero.
Es generoso mientras no se le presione o traten de que
está consciente de que usted es el mejor en su especialidad. Un jefe Leo jamás acepta
empleados flojos ni tontos, lo cual significa un elogio para usted.
Cómo es y cómo tratar a un jefe Virgo
Siendo tan exigente y perfeccionista, es de esperar que el
jefe virgo quiera que sus empleados sean perfectos y eso, amigo, cuesta angustia y
pesares. Lo único que queda es aguantar o buscar trabajo en otro lado.
Virgo es el trabajador del Zodiaco y nació para eso, para
trabajar y no para mandar. Si llegó a ese puesto, debe estar sufriendo pues no sabe cómo
alternar y tratar a gente importante o clientes de categoría. Es posible que esté lleno
de temores y complejos y sólo esté allí por azares del destino, ni él mismo sabe cómo
sostenerse. Si ese es el caso, ayúdelo y conviértase en su mano derecha, guíelo con
tacto y con afecto y lo tendrá siempre de su lado, apoyándolo en todo momento porque eso
sí, sabe ser agradecido.
Este señor, quisquilloso, nervioso, fanático de la
limpieza y el orden es muy puntual; así que tendrá que comprarse un despertador si no
quiere llegar después de él y que le dé una buena regañada, lo cual sabe hacer muy
bien.
El típico Virgo nunca llega a puestos relevantes, no le
gustan, prefiere estar a la sombra de otro, dando sus puntos de vista, vigilando si se
hace bien el trabajo y administrando el dinero par que no sea derrochado.
El que llega a jefe, no es por su signo solar, sino por su
ascendente y quienes más destacan son: Virgo/Aries, Virgo/Cáncer, Virgo/Libra y
Virgo/Capricornio, que pertenecen a signos cardinales.
Cómo es y cómo tratar a un jefe de Libra
Es muy sencillo adaptarse a un jefe que siempre tiene una
palabra amable para quien le sirve y una broma en los momentos más pesados o difíciles.
Uno siempre admira a una persona como él, que lee tanto y posee una gran cultura pues
tiene respuesta para todas las preguntas y afronta los problemas con una sonrisa en los
labios.
Es un señorón en toda la extensión de la palabra. No le
importa dar la misma explicación cinco o diez veces. Cuando se enciende en los ojos del
empleado esa lucecita de la comprensión, se siente muy contento y lo felicita por haber
captado la idea en vez de regañarlo o decirle que es un necio.
Como todo ser humano, tiene días buenos y días malos y
estos últimos son cuando se encierra y se pone a trabajar sin hacer ningún comentario.
Hay que tenerle paciencia, puede ser que no quiera que se le escape una idea y por eso no
habla con nadie hasta haber terminado. O es posible que quiera estar solo para dedicarse a
pensar o no desee trabajar pues es de los que trabajan hasta el agotamiento y después se
dedican con el mismo entusiasmo a descansar.
Es un orador brillante, lógico y también divertido. La
gente enloquece de entusiasmo con él y también sus empleadas. Casi es seguro que muchas
se enamoren de él y lo pesquen; pero si es casado todo esfuerzo por halagarle será
inútil. Es incapaz de engañar a nadie.
Es el intermediario ideal y el que apacigua tempestades. Se
mortifica si no puede ayudar monetariamente a sus empleados, pero les dará permiso de
faltar cuando tengan a un enfermo en casa.
>>Continua>>
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